Flan de Nueces: La suavidad del flan con el toque especial de las nueces

¿Buscas un postre que sea fácil de preparar pero que cause sensación en la mesa? El flan de nueces es la elección perfecta. Con la textura cremosa del flan tradicional y el sabor inconfundible de las nueces, este postre es una mezcla ideal entre lo sencillo y lo sofisticado. Perfecto para quienes quieren innovar con un toque especial sin complicarse demasiado.

Lo mejor de este flan es su versatilidad: es ideal para finalizar una comida familiar o para lucirte en una cena con amigos. Además, no requiere ingredientes complicados, y con un poco de atención en los detalles, lograrás una presentación digna de los mejores restaurantes. Un postre que no solo conquista por su sabor, sino también por su elegancia.

Gracias a su método de preparación clásico, que incluye el baño maría y el toque de caramelo, este flan tiene ese aspecto y textura que nos transporta a los postres caseros de toda la vida. ¿Estás listo para llenar tu cocina de aromas dulces y sorprender a todos con este flan de nueces? ¡Manos a la obra!


Información de la Receta

CaracterísticasDetalles
⏰ Tiempo de preparación15 minutos (preparación) + 45 minutos (horneado)
🧑‍🍳 DificultadFácil
🍽️ Raciones6-8 personas
🍮 Tipo de recetaPostre

Ingredientes

IngredienteCantidad
🌰 Nueces peladas75 g
🥫 Leche condensada1 lata (400 g)
🥛 Leche entera400 g (la misma cantidad que la leche condensada)
🥚 Huevos4 unidades
🍬 Caramelo líquidoCantidad suficiente para el molde

Cómo hacer Flan de Nueces con THERMOMIX


1️⃣ Prepara el molde y el horno

Comienza caramelizando el molde que utilizarás para el flan. Puedes usar caramelo líquido comprado o prepararlo tú mismo derritiendo azúcar a fuego lento hasta que tome un color dorado. Vierte el caramelo en el fondo del molde y extiéndelo uniformemente para que cubra toda la base.

Mientras haces esto, precalienta el horno a 180 °C. Es importante que el horno esté caliente cuando pongas el flan, ya que esto garantizará una cocción uniforme desde el inicio.


2️⃣ Tritura las nueces para integrarlas al flan

Coloca las nueces peladas en el vaso de tu batidora o Monsieur Cuisine y tritúralas a velocidad 10 durante unos segundos. Asegúrate de que queden bien molidas, casi como un polvo fino. Esto permitirá que se integren perfectamente en la mezcla, aportando todo su sabor sin alterar la textura del flan.


3️⃣ Mezcla los ingredientes del flan

Añade al vaso las nueces trituradas, la lata de leche condensada, la misma cantidad de leche entera y los 4 huevos. Programa la batidora a velocidad 3 durante 20 segundos o hasta que obtengas una mezcla homogénea y sin grumos. Este paso es clave para lograr un flan suave y bien integrado.


4️⃣ Monta el flan y prepáralo para el baño maría

Vierte la mezcla en el molde caramelizado, asegurándote de que quede bien distribuida. Cubre el molde con papel de aluminio para evitar que la superficie se reseque durante la cocción.

Coloca el molde dentro de una bandeja más grande y llénala con agua caliente hasta cubrir aproximadamente la mitad del molde. Este método de baño maría ayudará a que el flan se cocine de manera uniforme y adquiera esa textura cremosa que lo caracteriza.


5️⃣ Horneado del flan

Introduce la bandeja con el molde en el horno y hornea durante 45 minutos a 180 °C. Pasado este tiempo, verifica la cocción insertando un palillo o cuchillo en el centro del flan. Si sale limpio, el flan está listo.

Retira el flan del horno y déjalo enfriar completamente antes de desmoldarlo. Para obtener el mejor sabor y textura, refrigéralo durante al menos 2 horas antes de servir.


Consejos para un flan perfecto

  1. Caramelo casero: Si decides prepararlo tú mismo, vigila constantemente el azúcar mientras lo derrites, ya que puede quemarse rápidamente.
  2. Textura más cremosa: Sustituye la leche entera por nata líquida si deseas un flan más rico y cremoso.
  3. Decoración especial: Antes de servir, decora con algunas nueces enteras o troceadas para resaltar el ingrediente principal del postre.
  4. Reposo imprescindible: Aunque la tentación sea grande, deja que el flan repose en el frigorífico; este tiempo es crucial para que los sabores se asienten y la textura se estabilice.